Vecinos de Ribamontán al Monte protestan contra la ubicación de una cantera en el monte Yusa
Un grupo de vecinos del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte se concentró ayer, sábado, en Solórzano, durante la celebración de la fiesta del Cristo del Garzón, para protestar contra la ubicación de una macrocantera en el monte Yusa, por parte de una iniciativa privada, formada por varias empresas.
Con un pancarta en la que se podía leer ‘Cantera en Yusa, no', los afectados entregaron en mano al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, una carta en la que argumentaron las consecuencias negativas. Además, el portavoz, Juan Cordero, aseguró que su ubicación, sobre unos terrenos forestales y de protección, en su mayor parte, «es ilegal». La cantera se pretende instalar sobre unas fincas, propiedad de las juntas vecinales de Anero y Hoz de Anero y afecta también al barrio del Rincón, en Hazas de Cesto, comentó Cordero.
Los vecinos han recurrido en el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria los permisos de investigación realizados por la empresa privada y presentarán alegaciones contra la cantera en Medio Ambiente.
Numerosas familias invirtieron en la sociedades filatélicas, Fórum Filatelia y Afinsa Bienes Tangibles
La intervención realizada por la Audiencia Nacional contra Fórum Filatelia y Afinsa Bienes Tangibles, sociedades de inversión filatélica, es el tema principal sobre el que los vecinos de Solórzano hablan durante estos días en las calles, tiendas y bares del municipio. Y es que, numerosas familias de este término municipal han invertido en estas sociedades, ya que dos trabajadores de Afinsa, un vecino de Solórzano y una mujer, natural de Bilbao, y casada con un ciudadano de este municipio, han conseguido hacer muchos clientes en estos años.
Precisamente, el propietario de la carnicería del municipio invirtió hace quince años, aunque hace un mes y medio dejó de hacerlo. Comenzó con un Plan de Ahorros por el que pagaba la cantidad mensual de 150 euros (25.000 pesetas). “En dos ocasiones he sacado dinero, la primera 9.015 euros (1,5 millones de pesetas), y después 13.222 euros (2,2 millones de pesetas), y nunca he tenido ningún problema ni queja”, comentó este inversor.
De momento, este carnicero la única gestión que ha llevad a cabo es contactar con el trabajador de Afinsa para informarse de la situación, y aunque ya no le afecta, está a la espera de que puede suceder.
Otro de los casos hace referencia a la gerente de una mercería en este pueblo. Comenzó hace diez años, con una cantidad mensual de 30 euros. Cuando transcurrieron tres años, rescató algo más de 4.800 euros (800.000 pesetas) y en una segunda ocasión recogió algo más de 6.000 euros. Esta vecina invirtió ante el interés de un 6% que recibía, algo que era más llamativo que tener el dinero en los bancos.
Pero, también esta trabajadora aportó, por otro lado, la cifra de 4.800 euros que colocó a plazo fijo durante tres años y que recibía unos intereses aún más altos. Hace dos años, lo recuperó y adquirió alrededor de 6.000 euros. En la actualidad, esta vecina, natural de Solórzano, tenía invertidos alrededor de 3.000 euros y no ha conseguido hablar con el responsable de Afinsa que le involucró en esta iniciativa. Ella está tranquila, no ha acudido a las oficinas de estas sociedades en Cantabria, se siente a la espera de lo que pueda pasar, pero no dudará en tomar alguna iniciativa para intentar recuperar su capital.
Uno de los ganaderos del municipio invirtió en el 2004 la cantidad mínima, 30 euros al mes, más por amistad y compromiso con el responsable de Afinsa que se lo propuso, que por lograr un gran beneficio. “Hace ocho meses intente retirar el dinero, pero entonces se me informó que debían pasar un mínimo de tres años, algo que desconocía en un principio. De lo saberlo, no hubiese invertido”, señaló este ciudadano. El hecho se ha producido cuando faltan dos meses para cumplirse los tres años y por lo tanto tengo más de 1.200 euros en un Plan de Ahorros.
“Me encuentro indefenso, he querido contactar con el responsable de Afinsa y no ha habido manera. Estoy mentalizado de que he perdido ese dinero y además por falta de tiempo no he acudido a pedir explicaciones a las oficinas de estas sociedades en Santander”, declaró este ganadero, que señaló que en este tiempo nunca detectó ninguna anomalía y que piensa tomar medidas para recuperar su capital.