Cantabria
   
REPORTAJES
 
Portada

Bareyo

Organizan charlas, proyecciones de diapostivas, exposiciones y colaboran en diversas iniciativas

Una ONG en Güemes

El Brezo, presidida por Ernesto Bustio, se fundó en 1992 con el fin de sensibilizar y concienciar sobre las desigualdades del Tercer Mundo

Sensibilizar sobre las desigualdades del Tercer Mundo, evitar el racismo y crear una conciencia solidaria por medio de la imagen son los objetivos con los que se fundó en 1992 la Organización No Gubernamental El Brezo, cuya sede social se ubica en Güemes.

«Somos un colectivo atípico, ya que la mayoría de las ONG's recauda fondos para desarrollar proyectos, lo cual también demuestra la sensibilización de la población y ayuda a crear una conciencia solidaria», explicó el presidente, Ernesto Bustio.

El Brezo, nombre que recibe de una planta parecida al romero, típica del norte de Castilla, es fruto de un grupo de vecinos del barrio de San Francisco, en Santander, que desde los años setenta comenzó a viajar por los países subdesarrollados y zonas que han sufrido catástrofes naturales.

Ernesto Bustio, actual párroco de Güemes, desarrolló su labor pastoral en este barrio durante 25 años, donde asegura que se creó un gran movimiento ciudadano con la organización de viajes y campamentos.

Julián Marroquín, cura del barrio Pesquero; Avelino Seco, su homólogo en la parroquia San Pío X, así como Vicente Carro y Francisco González Sainz, son algunos de los colaborales y compañeros de viaje de Ernesto Bustio.

«Dos grandes viajes en los que tomamos fotografías con una visión de la situación del Tercer Mundo llevaron a crear la ONG. El primero, de 27 meses, fue por África y América Latina, y el segundo, de nueve meses, por la India, Europa, Egipto, Nepal, Pakistán, Irán y Turquía», señaló este cura.

Digitalización

Ochenta mil imágenes, de setenta países, forman el archivo de este aventurero y sus compañeros de viaje. Chiapas, Mozambique, Guatemala, Movimiento Sin Tierra y los niños de la calle en Brasil, así como las catástrofes naturales del huracán Mitch y el Tsunami están plasmados en estas diapositivas.

En la actualidad, la Universidad de Cantabria, gracias a la colaboración de la Dirección General de Cooperación Local y Asuntos Europeos, que presidía José Félix Calleja, está digitalizando sesenta mil diapositivas, un trabajo que concluirá en breve, ya que sólo faltan 5.000. Precisamente estas diapositivas han sido un material utilizado para realizar proyecciones, charlas y la exposición ‘Miradas y preguntas', donde por medio de doce panales con imágenes y texto se informa sobre la situación general del Tercer Mundo. Los colegios, institutos, asociaciones e instituciones tienen este trabajo a su disposición. De hecho, según explicó Bustio, uno de sus propósitos es digitalizar todas las diapositivas y diseñar una página web con las más representativas.

Dentro de las actividades de El Brezo también colaboran en Guatemala con la ONG Cauce. Dirigida por el cura madrileño Martín Balmaseda, licenciado en Ciencias de la Información, desde Güemes se paga el sueldo el sueldo de dos redactores que trabajan en la difusión de la problemática de Latinoamérica por medios de folletos, DVD y otros medios. Además, El Brezo destinó una subvención de 7.000 euros del Ayuntamiento de Noja a la reforma de un local en el que trabajan una cooperativa de mujeres indígenas dedicadas a la costura.

Asimismo, este colectivo ha diseñado tarjetas de felicitación navideñas con imágenes y mensajes que se ha vendido y cuya recaudación se ha destinado a las barriadas más pobres de Bombay.

Marcha 0,7

Esta ONG ha participado en la Marcha del 0,7 de Sietes Villas en la que se pide esta aportación a los ayuntamientos para destinarla al Tercer Mundo. En opinión de Bustio «es un medio para que los ciudadanos intenten participar en la canalización del dinero público».

«El balance de estos años ha sido muy positivo porque se va palpando la sensibilización de la gente sobre las desigualdades norte-sur», declaró Bustio. Aun así, este párroco recalcó que «todavía queda mucho por hacer a los gobiernos para erradicar el hambre en el mundo en 2015».

González Sainz indicó que los viajes le han ayudado a tener otra visión del mundo. «Nosotros hacemos de un problema pequeño algo grave, en comparación con la situación de los países pobres». Para este integrante de El Brezo «en el Tercer Mundo hay más humanidad, alegría, valores, como el respeto. y receptividad, enseguida alguien te invita a tomar una taza de té».

Bustio también coincide con su compañero y añade que «necesitamos a los países subdesarrollados para mantener los valores que perdemos. Sólo hay que comparar el comportamiento de un niño del Tercer Mundo en el colegio respecto a la violencia y la agresividad de las aulas en Occidente».